El problema
Los clientes habituales vuelven cuando se acuerdan, no cuando les toca. El tiempo entre visitas se alarga y algunos acaban en otro salón.
La solución
- Al cobrar, una propuesta para reservar la próxima cita en la fecha recomendada.
- Un recordatorio cuando termina el ciclo habitual de cada servicio, por ejemplo seis semanas después de un corte.
- Un solo seguimiento si el cliente no reserva, y nada más.
Qué cambia
Sin listas manuales de a quién le toca.
Visitas más regulares de los clientes que ya tienes.
Los clientes se sienten recordados, con mensajes en el tono de tu salón.
Costes
Suele cubrirse con las funciones de marketing de tu plataforma de reservas o con una herramienta de email aparte, más la puesta en marcha.
Limitaciones
Funciona mejor cuando los servicios y el historial de cada cliente se registran siempre igual en el sistema de reservas.